Aire a nuevo.

Me he levantado a las 8 y algo. No tenía nada en particular que hacer, ninguna cita ni compromiso, al menos no hasta la tarde, por lo que podría haberme quedado en la cama rodando entre sábanas. En vez de eso me levanté para mear y al ver que el dia pintaba soleado decidí, no sin antes estirarme otra vez en la cama (por si las moscas, las tse-tse, que parecieron no tener afecto ni efecto) para plantear el dia que tenía delante, aprovechar el buen tiempo. Confieso que el principio de la primavera siempre me pilla desconfiado, llega justo en ese momento en el que al fin me he acostumbrado al invierno, a su ritmo, a sus noches largas y a su encierro ivernante, y cuando los dias soleados empiezan y suben las temperaturas siempre miro al cielo con recelo y malhumorado, resistiendome al cambio que el paso de las estaciones me obliga a hacer una y otra vez. No sé nunca que ponerme, si llevar abrigo o no, y paso a veces frio y otras calor, y eso me marea y me perturba, me inquieta. Siento el verano cerca, que vendrá con calor sufocante y con hordas de turistas que invadirán las callles de olor a crema solar y a resaca mal digerida. Ese calor húmedo del Mediterraneo, que convierte a Barcelona en un horno al mezclarse con los humos de los coches que hasta bién entrado Agosto no cesarán de hacer un poco mas insoportable la vida a los ciudadanos. La primavera es perfecta, en cuanto a temperatura, volumen de gente, ánimo, pero anuncia el inminente verano caluroso, para mí la época del año mas difícil de pasar, y parece que todo se acelera, que el tiempo pasa mas rápido (siempre se me hace corta la Primavera) y no puedo evitar pensar en lo que vendrá después del verano, y en que sin darnos cuenta, ya habremos pasado un año mas de nuestras vidas y no encontraremos otra vez  en la antesala de un invierno que justo estamos dejando.

Como decía me levanté con el ánimo que acabo de describir. Inquieto, con urgencia, deseando que pase algo pronto, deseando ver florecer y  ver pájaros que hace tiempo se fuerón a láres mas cálidos. En ese breve lapso que pasé en la cama resolví bajar a la calle a por desayuno, un par de Donuts de chocolate de esos que sólo he encontrado en Barcelona. Me vestí con las ropas de ayer: camiseta, pantalones, calcetines y camisa, le pregunté a mi hermano si quería que le trajese algo y con la bolsa de plásticos y envases para reciclar bajé a la calle. Fué al abrir la puerta que lo sentí, que se precipitó en mi esa sensación que después me ha impulsado a escribir: el olor de Barcelona bajo el buen tiempo. Es comfortante, fresco, ligero (no como el olor de verano que pesa y sofoca) y levanta y exalta todos los aromas. Un olor, un aire, que parece que uno puede NADAR en él.  Al respirarlo y penetrar en el organismo  nos despierta una alegría que parecía dormir durante el frío cortante del invierno. Me hace sonreir y mis primeros pasos en la calle los acompaño con una melodia rocksteady que se apodera de mi sin que yo la haya invitado. Viene invitada por el augurio de aguas de playa calientes, de arboles frondosos, de camisetas en manga corta, sandalias y chaquetas guardadas en el armario. Viene de mar adentro, de las costas del sur, y sabe a libertad y buen humor, a tambores y pies repicando en arenas de grano fino.  Respiro bien hondo y mi cabeza parece aclararse, despertando de repente. Pienso en que quiero compartir esa sensación con todos vosotros, mis amigos. Quiero saber que no soy el único en sentir ese aire, en dejarme llevar por él. Saber que alguién más lo ha echado de menos en secreto, al igual que yo, sin darse ni cuenta, ocupado en la lucha contra el frio y la oscuridad, y que ahora, al recuperarlo, le puede poner nombre a la nostalgía que lo acompañaba durante otro duro invierno. Decido probar suerte, lanzar unas palabras al aire y, liviano como ese aire, escribir en este espaciolo que me ha sucedido en la que creo es la primera mañana de esta nueva primavera que me preparo a disfrutar como si fuese la última. Espero que hagaís lo mismo. Eso si, acordaros de llevar una rebequita a mano por si refresca, no nos vayamos a resfriar.

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2 respuestas a Aire a nuevo.

  1. Dr. Lab dijo:

    la mateixa sensació avui al sortir de casa. Gui

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